"Los tres adjetivos más recurrentes han sido: incapaz, mala, corrupta" César Hildebrandt

OPINIÓN

Crónica de un discurso


La señora fue en el cofre atravesando calles controladas por la policía y llegó al Congreso del hampa, su casa matriz. Estaba rodeada por sus ministros ineptos, por agentes de seguridad y por policías disfrazados de séquito civil.

En el Congreso del hampa los balcones rebosaban de familiares, amigos, secuaces, facilitadores, lobistas y mañosos. Todos tenían la consigna de aplaudir.

Y aplaudieron cada vez que la señora que vive en Palacio mentaba una cifra enredada que apenas podía pronunciar, o hacía una comparación que podía refutarse desde la estadística, o lanzaba un porcentaje arbitrario o abiertamente inverosímil.

Desbloquea esta y más noticias exclusivas.
Suscríbete ahora para obtener acceso ilimitado.