¿El primer resultado de las encuestadoras fue el correcto y luego se corrigieron para estar acorde con el fraude? Ybrahim Luna

OPINIÓN

Ajustes de encuestas


La mayoría de peruanos no cree en las encuestas. Mejor dicho, la mayoría asume que las empresas encuestadoras están al servicio de los representantes del poder político y económico y que solo se ‘sinceran’ cuando ya es imposible ocultar la realidad para no perder credibilidad, echándole la culpa, por lo general, a un torrencial ‘voto escondido’.

Ante los cuestionamientos de las últimas semanas, varios analistas han salido a defender el trabajo de las encuestadoras, argumentando que los ascensos y descensos de candidatos se explican fácilmente por el margen de error estadístico y por la dispersión del voto entre representantes de una misma tendencia ideológica. Y que nadie se preocupe porque es solo “la foto del momento”.

Pero los peruanos tenemos derecho a cuestionar lo incierto. Quizá no tengamos pruebas, pero sí suficientes sospechas, como en el año 2000, cuando nadie se creyó que el ‘voto vergonzante’ por Alberto Fujimori lograra invertir las tendencias hasta vencer a Alejandro Toledo.

Desbloquea esta y más noticias exclusivas.
Suscríbete ahora para obtener acceso ilimitado.