"Manda al chupe que le llevaba papel higiénico cuando era presidiaria" Juan Manuel Robles
La extorsión del fujimorismo
Steven Levitsky: “los fujimoristas son criminales experimentados”.
En el país que sufre por extorsionadores que hieren y matan a choferes, bodegueros, dueños de colegios, emprendedores, el lenguaje con el que Keiko Fujimori quiere convencerte de su voto es el de la extorsión. Si no votas por mí, no habrá estabilidad ni calma, habrá fuga de capitales y locura bursátil. Si sale el otro candidato, el comunista con sombrero, no va a durar mucho tiempo. Claro, no lo dice directamente, ni siquiera lo hace ella misma. Manda al chupe que le llevaba papel higiénico cuando era presidiaria. Miki Torres declara que no es buena idea votar por Sánchez porque, si entra, no es que sea fácil vacarlo. “Sacar al señor Castillo no fue sencillo. Los periodistas lo hicieron, el Congreso también lo hizo, el Ministerio Público… Fue verdaderamente una suma de esfuerzos para que ese señor se vaya”. Keiko es clara en su mensaje: ¿para qué complicarte? No hagas tonterías, elígeme y vas a vivir en un país sin vacancia por cinco años completitos, pues tendré el poder total. Como papá.
Keiko te hace una oferta que no puedes rechazar: acabar con el caos que ella misma sembró. Te da a entender que tiene el poder para hacerlo, e inmediatamente te preguntas por qué diablos creó el despelote en primer lugar. Me recuerda a su padre en la campaña del 2000, cuando su autoritarismo ya no podía pasar piola —el Perú estaba en la mira de Amnistía Internacional y la ONU— y colocó en la plancha presidencial a Francisco Tudela, quien prometía “fortalecer las instituciones democráticas”. Ustedes no se acuerdan, pero en ese tiempo Tudela era un hombre respetable, un diplomático brillante —solo se entendía su participación en la etapa más decadente del fujimorato por la deuda de vida que le tenía al presidente por el rescate de la residencia de Japón—. Fujimori prometió más democracia después de ser él mismo quien, a través de su bancada, sacó la mañosa Ley de Interpretación Auténtica para reelegirse (en el camino, logró la destitución de los miembros del Tribunal Constitucional que querían detener la norma, tomando el control del órgano supremo). A Delia Revoredo, una de las magistradas, la hostigó Montesinos con carpetas fiscales. Amenazaron a su familia. Tuvo que pedir asilo.
La Ley de Interpretación Auténtica fue creación de Carlos Torres y Torres Lara, el papá de Miki.
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EDICIÓN 784, NÚMERO 17
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