OPINIÓN

"El texto tiene directrices demasiado claras para alguien que desarrolla una ópera prima" Juan Manuel Robles

“Companion” para escritores


David Silva Rojas: acusado por “El País” de escribir con las muletas de la inteligencia artificial.

Si me preguntan, yo elijo darle el beneficio de la duda al escritor peruano David Silva Rojas, acusado de usar inteligencia artificial para la elaboración de Donde el agua trabaja, la novela que ganó el premio Almadía. Lo hago sin certezas, más como reacción al acto bárbaro de lapidarlo públicamente solo pasando su texto entero por una herramienta de inteligencia artificial. Como bien se ha dicho, esa canallada solo se la hacen a un absoluto desconocido, un debutante, alguien al margen del círculo literario, para colmo sudaca. Esa objetividad tajante de la máquina sería absolutamente puesta en duda si el resultado diera como farsante a alguien con más conexiones en el mundillo; en este último caso saldrían a relucir todas las dudas que existen sobre estos motores de detección y se resaltaría su carácter experimental.

Por supuesto, eso no quiere decir que tenga la certeza de que Silva no usó la IA. ¿Quién la puede tener salvo él mismo? La escritura de estos motores solo deja como rastro la forma final, de la que luego se detectan patrones. Por lo tanto, basta que un humano escriba “como” la IA, o que simplemente el autor viva leyendo esos textos —y su propia escritura se contamine— para que se produzcan falsos positivos. El ser humano es un imitador tan empedernido que hasta imita a aquello que está creado a su imagen y semejanza. El periodismo —muy caradura cuando aborda estos temas— ya está lleno de textos generados por IA en todas partes, y los jóvenes ya imitan, al escribir, ese tonito.

He leído la novela de Silva, que recrea con detalle —y una poderosa investigación de campo— el periplo de una mujer casi esclavizada en los viñedos de la costa sur del Perú, y no veo nada en el lenguaje que me haga pensar en una escritura comandada. El argumento más estúpido que he leído ha sido el señalar el uso de oraciones cortas, párrafos de una sola oración y anáforas. Pues es un estilo como cualquier otro, perfectamente utilizable por nuestra juguetona inteligencia orgánica. Pensar que esto es la marca del robot es un pensamiento literal (nada literario).

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