"Los sistemas puestos en práctica también se nutrirían de la experiencia estadounidense en la guerra de Vietnam y el 'Programa Fénix'” Daniel Espinosa
Los nazis de la Operación Cóndor
Operación Cóndor: un plan de exterminio en el que sobrevivientes de la maquinaria nazi aportaron su “ciencia”.
El libro “Friedrich Schwend, un vecino ejemplar” (Editorial Planeta, 2025), escrito por el historiador autodidacta Felipe Burstein y el sociólogo Carlos Maza, le dedica algunas de sus páginas más interesantes a la Operación Cóndor, esquema de colaboración entre varias dictaduras militares sudamericanas de la segunda mitad del siglo XX. Cóndor, que contó con la participación directa de la CIA para perseguir, secuestrar, encarcelar y desaparecer a disidentes que habían conseguido escapar de estas dictaduras de derecha, se benefició también de la pericia criminal de varios exoficiales nazis que, acabada la Segunda Guerra Mundial (SGM), encontraron refugio en Sudamérica.
Aunque el mismo Schwend, blanco fundamental de las minuciosas investigaciones de Burstein y Maza, no habría participado de manera directa en la Operación Cóndor (en parte porque el Perú solo se integraría a ella de manera limitada y tardía), su caso ilustra la lógica que guio a varios regímenes sudamericanos que recibieron con los brazos abiertos a estos fascistas, criminales de guerra de brutal prontuario, blindándolos ante la justicia internacional y empleándolos como asesores militares y de inteligencia.
Nacido en Heilbronn, Alemania, en 1906, y oculto en el Perú desde 1947, Schwend aprovecharía su experiencia como agente de inteligencia al servicio de las SS nazis para hacerse útil para la policía y varios gobiernos peruanos (incluyendo la dictadura izquierdista de Velasco, durante la cual, dicen Burnstein y Maza, este “vecino ejemplar” alcanzaría “la cúspide de su poder”), consiguiendo su protección y favores.
Desbloquea esta y más noticias exclusivas.
Suscríbete ahora para obtener acceso ilimitado.
|
EDICIÓN 805 - AÑO 17
|