Morir de trumpitis
Julián Curo Churata (47). Fue enviado por ICE a la correccional de Richwood en el estado de Luisiana. Un día antes del desenlace fatal conversó con su esposa sin ninguna señal de alarma. Su familia aún no recibe explicaciones sobre su muerte.
La última vez que sus hermanos pudieron hablar con él, Julián Curo Churata se lamentó de su mala suerte. “¿Qué estaré pagando yo? –se quejó– ¿Qué mal he hecho yo para que me quiten mi libertad?”. Para entonces, Julián llevaba varios días recluido en un centro de detención para migrantes en Luisiana (EE.UU). Fue en ese lugar donde agonizó durante horas el pasado 28 de septiembre. Un compañero de encierro que fue testigo de aquel sufrimiento cuenta en exclusiva a esta publicación que los guardias los ignoraron cuando les imploraron ayuda. Su esposa denuncia que todavía no sabe ni siquiera de qué murió.
El mexicano Eduardo Benítez Felipe (39) pasó doce días recluido con Julián Curo en el Centro Correccional de Richwood (Luisiana). Dormía en el camarote de enfrente. Días después del fatal desenlace, fue deportado a México, desde donde nos concede una entrevista en la que narra lo que presenció aquel día en que Curo enfermó repentinamente.
Desbloquea esta y más noticias exclusivas.
Suscríbete ahora para obtener acceso ilimitado.
|
EDICIÓN 802 - AÑO 17
|