CRÓNICA

2 de Mayo: la batalla perdida

Shanna Taco Loaiza
Una crónica sobre el drama que pasan los pacientes de uno de los hospitales más importantes del sistema de salud. Tras leerla, una pregunta brota malamente: ¿en qué país vivimos?

Colas en el Hospital Dos de Mayo. Laboratorio, farmacia y módulo de citas son las áreas más congestionadas. Muchos pacientes llegan desde las seis de la mañana y aun así se van sin atención ante la falta de turnos de citas e insumos. (FOTO: César Zamalloa/H13)

4 de noviembre. María Ipanaqué lleva tres horas en la cola del Laboratorio del Hospital Dos de Mayo. El cansancio obliga a la paciente oncológica de 55 años a sentarse en el piso mojado por la lluvia. Tiene la ropa empapada, pero se resiste a abandonar la cola. El cáncer ha alcanzado sus pulmones y no quiere perder su cita médica. Cuando por fin llega su turno, le informan que el horario de atención ha terminado. No ha probado bocado ni tomado sus medicamentos para cumplir con el ayuno exigido. Ha sido en vano. La impotencia la desborda y rompe en llanto.

“Faltaban diez minutos para que terminara el horario, pero aquí todos quieren irse. Suplicamos, pero no sirvió, el sistema de salud es inhumano y las autoridades solo vienen para la foto, son indolentes”, dice con tono desolado Ipanaqué.

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